Las Zeolitas naturales agrupan aproximadamente a más de cincuenta variedades de mineral. Todas ellas son silicato hidratado compuesto por aluminio, sílice, hidrógeno y oxígeno, organizado en una estructura tridimensional tetraédrica altamente estable.

La estructura de estos elementos conforman cristales de zeolitas que poseen una red de micro poros conectados entre sí. Esta red conforma una inmensa área superficial de intercambio. Los elementos líquidos o gaseosos puede entrar y salir libremente de estos poros en repetidos ciclos, sin provocar cambios en la estructura del mineral, la cual permanece rígida. Además los poros son de un tamaño muy uniforme por lo que permite que actúen como tamiz molecular y absorber moléculas gaseosas.

 Una de las propiedades más importantes de las Zeolitas reside en su capacidad de intercambio iónico reversible y su selectividad por cationes tales como el amonio, metales alcalinos e iones metálicos como hierro, manganeso, cobre, zinc, plomo o cadmio, por lo que tienen una gran utilidad en el tratamiento de efluentes industriales y aguas residuales.

La Zeolita se revela como un mineral muy eficiente para capturar y retener los malos olores procedentes de basureros, aguas fecales, o granjas y criaderos de ganado, pues se muestra especialmente eficaz para absorber el amoníaco y el gas sulfhídrico.

En definitiva, las Zeolitas naturales constituyen un poderoso desodorante y un eficaz filtrante para la separación y fijación de metales pesados en el agua y de gases venenosos en la purificación de aire.

 

Zeolita

Zeolitas Naturales

Zeolitas Sintéticas

Las Zeolitas sintéticas, se fabrican industrialmente a partir de Fly Ash  o cenizas volantes derivadas de la combustión del carbón y siguiendo los patrones estructurales de las Zeolitas naturales. Estas Zeolitas sintéticas también se han mostrado particularmente eficaces en la fijación de metales pesados de suelos contaminados y en la retención de gases contaminantes.